El arte de las palabras

“¿Desaceleración? Los que no sabemos hacer la O con un canuto lo llamamos crisis y ellos que son más estudiaos ¿no saben qué es y tienen que inventarse palabrejas?”.

Antonio tiene una empresa en La Lantejuela, provincia de Sevilla, y ha tenido que despedir a muchos de sus trabajadores por la “desaceleración”. La constructora a la que prestaba servicios se ha declarado en suspensión de pagos y él no va a poder estrenar una nave industrial de 2.000 m2 que había construido con toda su ilusión y la de su familia. (Hoy se manifiestan ante el Parlamento). “Las monsergas para los curas, porque a la gente de la calle, las que se ganan el pan día a día, no entendemos de palabritas”, dice.

Mi tendero en la Plaza de los Terceros, Antonio (y ya van tres antoñaos) , al que no entiende es a mí. Pa diez años en Sevilla y todavía no sé diferenciar un bollo de una chapata. “Dame pan” le digo, o poniéndome técnico, “una viena” que es como llaman en mi pueblo a los panes pequeñitos. La baguete ya es más grande. Pero cuando se desespera y empieza a mirar de reojo el cuchillo de cortar el fiambre es cuando le digo “dame ésa” y se pasa media vida “¿cuál?, ¿ésa?”, “no, la de al lao“, “¿ésta?”, “la de abajo, chiquillo”, “vale, ya, ésta” y así hasta que atina. Ni que se movieran como peces.  

Con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre. El otro día el que me volví loco fui yo buscando un sinónimo “políticamente correcto” para una información de “personas con discapacidad”. Descartados “lisiados”, “tullidos” “deficientes”, “anormales” y otras así, acudí con mi amigo ‘Tito’ Pedrosa al manual de estilo de Periodismo Social de Servimedia. El librito rechaza “inválido”, “minusválido”, “incapacitado” y sólo permitía “personas con diversidad funcional”.  ¡Qué arte¡ Mete eso en un titular si tienes… Y el académico Lázaro Carreter, el de El dardo en la palabra, revolviéndose en la tumba, fijo.

Pues sí Antonio, coño, si en lugar de una nave pusieras un bar, en el fondo del mar, lo llamarían “cámara de sumersión con cañas y pinchos”.

Anuncios

3 Respuestas a “El arte de las palabras

  1. Al fin di con usted, maestro. Ahora ya no te suelto. Besos…

  2. Pappass – Ya no soy retrasado.
    Tom Warshaw – ¿Y eso?
    Pappass – Y eso.
    Tom Warshaw – ¿Cuándo ocurrió?
    Pappass – 1984, en algún momento de la primavera. Pasé de retrasado a disminuido psíquico. Y luego, en 1987, me convertía en discapacitado. Cambié. Probalemente esté cambiando ahora mismo Quién sabe lo que seré después.

    Como en los chistes malos, si adivinas el título de la película te has ganado una cerveza.

  3. He leído en un periódico digital que Los Enemigos se han vuelto a unir debido a la demanda social generada a partir de un blog. Se confirma que tienen una canción para cada situación y ahora podemos decirte que “Si hoy no canta Antonio, quién nos va a cantar”. Sigue cantando con tu portatil, con el arte de las palabras y el de Rota.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s