Devoto, a la playa

“No, señor, lo siento, por aquí no puede pasar”. “¡Pero si mi casa está ahí¡”, digo pasando por alto que es la segunda vez en el día que me llaman señor, la primera en la charcutería, una veinteañera. “Lo siento, es lo que hay”, zanja el policía.

Otra vez a darle vueltas al barrio y la final de la Champions a punto de terminar. Otro déjà vu, con la cazadora puesta por el frío y una procesión, sí, casi en verano, por el centro. Tengo cuatro iglesias rodeando mi pisito, así que en una ciudad con una media de procesiones de una cada dos días, me toca más frecuentemente de lo que deseara.

Si hasta el otro día un niño iba montado en unas tablas, mu serio y con las manos en plan cautivo, mientras otros cuatro lo llevaban. Y los padres, patillorras y gomina, sentados en las terrazitas admirando a sus vastaguitos lo bien enseñaos que están para llevar el paso. Y los coches esperando, con conductores a medio camino entre reír la gracia o tirar p´alante y llevarse puestos a los niños, a los padres, a las patillorras, a la terrazita y a sus olivas.

Lo siento por los que vayan a la playa en el puente, pero me entran ganas de ponerme a bailar en plan cherokee la danza de la lluvia. No entiendo por qué se quejaban tanto en Semana Santa. Antiguamente, se sacaban a los cristos a la calle para acabar con largos periodos de sequía.

En mi pueblo, sobre 1700 o así, reza el mosaico en la fachada de la iglesia, sacaron de su capilla al Nazareno, una talla de un autor desconocido que se encontraron en la celda de un preso, dice la leyenda. Tres días estuvo el cristo al soletazo, sin gorrita, hasta que accedió a cumplir las oraciones. Y con creces. Un maremoto mandó el señor, y medio pueblo arrasado. Desde entonces se le saca sólo el jueves santo para que se airee, y las velitas a 20 duros (no sé a que precio estarán ahora) le escasean. Se quedó la gente un poco mosca.

Abogo por poner la Semana Santa, y un mes o dos si quieren, en julio y agosto. Mi madre podría ir a comprar al Mercadona de enfrente los avíos que se le han olvidado a la mujer y no me tendría que mandar a mí o a mi hermano, en los días que vamos al hotelito a pensión completa, antiguamente llamado casa de mis padres.

¡Es que ya han llegado los vikingos¡, aduce la Mari, con una larga agenda que le impide estar media hora en la cola de la caja. Cómo le explico que sin la colonización, un pueblo de costa no sobreviviría. Debemos estar agradecidos a los forasteros, tanto, que le podríamos regalar a nuestro cristo, que el Guadalquivir está muy seco.

Anuncios

5 Respuestas a “Devoto, a la playa

  1. Bueno, como nadie te ha escrito todavía me adelanto yo… que estoy como una triste currita dando teclazos mientras ahí fuera hace un solito del carajo para: 1) estar en la playa o 2) estar de cubatitas y que le den por culo a las procesiones del Corpus y a los patillitas engominados. 1) y 2) son dos de las cosas que más me gusta hacer en esta vida aparte de las cosas que le gusta a todo el mundo. En fin, Antonio, que te he dejado un comentario,ea. Un besote y buen finde.

  2. pos yo cuando veo los pasos se me ponen los bellitos de pechito que parecen sergio ramos o raúl cuando suena el himno de la selección y se me caen dos lagrimones de la emoción.. vamos que me pinto con tinta china hasta las patillas.

  3. No sé qué me pasa en esta ciudad que siempre llego tarde. Por mucho que me empeñé ayer en unirme a los actos sociales y aprehender algo de la idiosincrasia sevillana (cosa que hubiera hecho antes de no ser porque un contrato me llevó, con cuatro años, a un pueblo choquero), a lo máximo que llegué fue a tomarme unos tititos en ese Salvador que tanto me gusta cuando lo único que quedaba del Corpus eran las “patillorras” y los tacones de aguja clavados en el adoquinado bajo unos tobillos que se tambaleaban constatemente a riesgo de sufrir un esguince. Dejaremos lo de la integración para otra ocasión. ¡Será por festividades y santos!

  4. Anda, anda. Deja de despotricar de los sevillanos que me han dicho que hasta te vas a empadronar aquí. Al final hasta te vas a hacer hermano de Los Caballos, como te han cerrado el Tremendo…. No se puede ser más del barrio, ‘miarma’

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s