Miedo

Cualquiera se duerme escuchando al Iker Jiménez.
Suelo dejar la radio encendida por las noches, pero los viernes y sábados es imposible. El tío se pone a hablar de espíritus, apariciones, fantasmas, güijas y demás que me hace meter la cabeza bajo las sábanas cual avestruz.
De pequeño vivía en Madrid y fuimos a ver el museo de El Prado. Recuerda mi padre cómo tuvo que correr por la sala porque a mí, con cuatro añitos, se me llevaban los demonios cuando vi el cuadro de Saturno devorando a sus hijos de Goya. Cuando me cogió, ya iba yo por la puerta dándome el piro camino de Callao mientras chillaba como un poseso. Aterrorizado.
Mi hermano lo pasó fatal con la serie de Freddy Krueger, no podía ni oír la música. Y una amiga soñó durante noches con la niña de los pelos de The Ring, la que se ponía a andar por las paredes. El cabroncete del enano coreano ése de la Maldición también jiña. El cine da momentos de terror que ni Hacienda. 
Pero cuando peor lo pasé fue una vez al salir del colegio, en cuarto o quinto. Iba tan contento contando cromos cuando un niño con muy mala cara, se vino para mí y me dijo “esta noche a las once, morirás”. Así de repente. De camino a casa miraba todo como si fuera la última vez, despidiéndome.
No le dije nada a mis padres, y esperé impaciente hasta la hora señalada con un nudo en la garganta. Ni cené. Tenía sueño, pero para una vez que iba a morirme no me iba a coger dormío, así que dando cabezazos llegué a las once, a las once y cinco, a las once y diez, y no pasó nada. Al día siguiente vino hacia mí y me dijo “oye, que me equivoqué, que será esta noche”. Pero ya había tenido bastante y esa vez no le compré el vaticinio al pequeño Nostradamus.
Ahora puedes conocer tu hora con mayor precisión. Rellenas tus campos en Internet y listo. Y no hace falta que un escolar avinagrao te dé el día.
Y ya de mayor, ni profecías ni ríos de sangre ni el fin de los días ni la puerta del infierno. El principal miedo es el de no llegar a fin de mes. Y el de decir adiós, hasta siempre.

Anuncios

3 Respuestas a “Miedo

  1. jajaja. Yo también soy oyente de Iker Jiménez y del programa de la Hora cero de Cebrián. Reconozco que hay momentos en los que bajo repentinamente el volumen de la radio porque el corazón se me va a salir de la boca y veo ojos y
    ” presencias” por toda mi habitación.
    Me gusta el miedo, aunque hay veces que no se si es peor los fantasmas de los que hablan en estos programas o los que te vas encontrando en el dia a dia. Contra unos esta el remedio de poner el volumen a cero, contra otros…….contra otros.. no lo se.

  2. AH por cierto me ha dado tiempo de levantarme, llevar los niños al cole y muchas mas cosas antes de escribirte estas lineas antoñito

  3. Ja soc aquí! Que diría Tarradellas. Aunque tengo que aclarar, para los que la cultura política os llega a Manuel Chaves, que este señor no es el del fuet -aunque antes de volver también se fuet (al extranjero)- Sé que había gran expectación sobre mi vuelta -algunas bragas han volado por encima de mi cabeza pero también algunas navajas- así que ja soc aquí, para charlar de lo que queráis: de fuet o de chorizo. Mientras tanto, pondré un mercadillo de bragas y navajas. Te apuntas antoñito?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s