Cochino resfriao

El tema éste de la gripe porcina me inquieta. ¿Será ésta la pandemia que nos lleve a todos al patio de los callaos? Alarmado, me encuentro en el periódico, dónde iba a estar yo si no, a mi consejero sanitario, aquel que me vale lo mismo para el corte que me he hecho con el cuchillo como para que me instruya sobre el más maligno de los virus del universo.
El tito Pedrosa no pone buena cara cuando le pregunto cuánto nos queda y si llego a la feria de mi pueblo. “Tú no te preocupes, eso con dos cubatas lo matas”, me calma, pero sólo por unos segundos, ya no soy ningún niño chico que se contenta con una respuesta tranquilizadora por muy golosa que sea, que no digo yo que no sea científica porque de todos son conocidas las propiedades curativas del alcohol, que te tomas un coñac por las mañanas y así te pille un camión, pero no me consuela. Quiero saber la verdad.
El experto en temas sanitarios entiende que, por lo que se conoce, más pronto que tarde tendrá que venir una epidemia de éstas que aligere las colas de las discotecas, es decir, unos mil millones o dos de habitantes del planeta. Trago saliva y pregunto si es ésta. “Pues puede ser, a ver cómo sigue la cosa”. Actualizo el teletipaje y el número de afectados va en aumento. Glup. “¿Oye, tito, y esto lo transmiten los cerdos no?” Mi redactor jefe se inquieta. No porque gruña, que a veces sí, sino porque luego me confesaría que se ha comido un solomillo como un piano por la tarde y pregunta si con eso pasa algo. El Doctor dice que no, que es por la saliva y el tacto. Está bien, descarto por lo tanto comerle la boca a ningún cochino por muy sugerente que se me ponga y si algún cerdo me tiende la mano para que lo salude, lo escudriñaré con la mirada a ver si le veo saludable. Aunque tengo un par de compromisos en la feria que no sé yo si les sentará bien que les retire la mano, reflexiono.
“¿Qué es lo que pasa?”
, pregunta Ana, una compañera de Diseño, lo que los antiguos conocen como Maquetación o incluso Diagramación para los de las linotipias, ante el ajetreo. “Que nada, Ana, que si tenías pensado comerte las babas con un cochino en la feria, que lo vayas aplazando, que están chungos”. La chiquilla medita y vuelve a sus tareas.
Pero por lo visto la historia no es así, aclara el doctor. Por no se qué cosa rara el virus muta y afecta a los humanos. En México desaconsejan darse besos, tocarse y todos a llevar mascarillas porque se transmite por el aire. En Estados Unidos declaran “emergencia de salud nacional” y en España ahí ya ocho casos, uno en Algeciras, qué protagonistas son siempre los nonos (novena provincia), pienso.
A diferencia de la gripe aviar, que era para pobres que se acostaban con gallinas y patos en el mismo dormitorio, ésta ya es una gripe humana que no es para tomarse a cachondeo. O sí, porque también con la aviar ésa montamos una mortal y al final pa ná, que recuerdo las carreras que nos pegamos en el Parlamento políticos y periodistas cuando encontraron una paloma muerta en un parque. Hasta autopsia tuvo el pájaro: muerte natural, y todos a respirar. Los científicos mientras tanto hinchándose a reír, “señores, estas cosas pasan“, nos decían.
Zarrías lo recordaba hace poco. Presidía la comisión encargada de la gripe aviar con los consejeros de siete departamentos y llegaba muy alarmado el responsable de Agricultura y decía: “Hoy ha habido 40 patos muertos”. “Coño, Isaías, pues esto va a ser serio, en dónde?”. “En Tailandia”, le decía Pérez Saldaña con aplomo. Y Zarrías se volvía a sentar y le pedía que, por favor, la próxima noticia de sobresalto se ubicara geográficamente de Despeñaperros para abajo.
En fin, que por lo que he leído y me han instruido, no es cuestión de preocuparse para el porcentaje ínfimo que no hayamos estado en Cancún en los últimos días y que hay que tomarse esto como una oportunidad: vamos a crear psicosis que se venden más periódicos. Por mi parte, titular de los gordos a cinco líneas. ¡Alarma universal por la gripe del pollo, uy no, que ésta fue hace unos años, por el resfriao del cochino¡

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Una respuesta a “Cochino resfriao

  1. Qué gracioso eres chiquillo¡¡¡ hoy, precisamente, estaba pensando esto mismo, parece el fin del mundo como cuando el pollo… Y a veces, he pensado, que mira, que una pandemia, pa que se fueran algunos que yo me sé, no estaría mal¡¡¡ uff, qué mal queda eso escrito¡¡¡jejejejej

    Besos y gracias por la visita

    Merchita

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