Un oficio para cabras

Al igual que la cajera de un super, un periodista coincide en un día con personas más o menos educadas, agradables o simpáticas. En el peor de los casos, esto es, un personaje desagradable, soso, malencarado y arrogante, para las primeras el contacto se reduce al tiempo de pasar unos códigos de barra. Adiós. Para los segundos la intensidad puede alargarse más de lo deseado y esto en buena parte pueda darse por la lógica proporcional a la importancia del personaje. Esto es, a más importante, más veces tienes que verlo a tu pesar. Se consiente porque para el ejercicio del oficio ese personaje viene bautizado como ‘fuente’ y merece mayor dedicación y disimulado aprecio que otro denominado ‘cliente’.
De pequeño mi madre me vestía y me decía antes de que saliera a la calle: “tú no te ajuntes con chusma”. Con indignada prudencia y a riesgo de recibir un bofetón por replicante contestaba: “¿y si la chusma se ajunta conmigo?” Ahora en el ejercicio de la profesión ando aún más confundido porque antes sabía diferenciar a la chusma. Los niños que fumaban a escondidas, los que llevaban churretes en la cara, los que metían las manos en las ventanas de los coches semiabiertas, los que insultaban, faltaban y maldecían… Pero ¿y si ahora me doy cuenta de que aquellos de los que me advertía mi madre son señores de traje y corbata que son respetados, incluso envidiados, gente importante que salen todos los días a la hora del telediario?
Estoy seguro de que si le cuento a mi madre que hoy he estado hablando con, pongamos, una persona importante, mucho, ella dirá “ah, mira que bien”. Pero si a continuación le cuento cuál fue la conversación, ella me dirá “¡¡pero yo que te he dicho siempre¡¡” Y aunque le replique que es mi trabajo y que ese señor dicen mis jefes que es muy importante, quizá el más importante de esta tierra nuestra, y que tengo que atender muy bien no sólo sus palabras sino incluso sus lapsus, ella ya no cambiará de opinión y me advertirá que me aleje, aunque yo no pueda.
Una regañina igual le estaba echando este hombre importante, muy importante, a una fuente, ya amiga, que había llorado cuando visitaron a una de sus compañeras ingresada en el hospital por una grave enfermedad. No valgo para reir gracietas por muy importante que sea el gracioso. Entonces éste le aconsejó que “si no quieres que se te suelte una lágrima, haz como yo, piensa en alguien desagradable en pelotas”. Según su teoría, “si piensas en Rajoy empalmado, se te corta el punto”. Dijo en mi presencia este hombre importante, muy importante, que ésa es su ‘medida electoral’. “Si tu coges a una tía y le preguntas si le daría un beso a Rajoy, ella dirá seguro ¡qué asco¡. Ése es el mejor sondeo electoral”.
A eso nos dedicamos los periodistas, yo al menos mamá, a seguir a gente que nos dicen importante y que ya no sé diferenciar de la chusma. ¿Merece la pena? Creo que sí, porque al menos tengo compañeros que cuentan historias y a lo mejor un día yo también estoy entre ellos, los que cuentan vivencias con personajes reales, sin máscara, que me importe lo que digan y hagan, como esta ‘noticia’ impagable que ahora reproduzco y que me encanta:
La Policía Local ‘detiene’ a una cabra que viajaba en un ciclomotor a pesar de que llevaba casco
Santa Cruz de Tenerife, 16 Junio de 2006. (IP)
“La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife dio el alto la tarde del miércoles a un ciclomotor en el que viajaban tres ocupantes, uno de los cuales resultó ser una cabra.
Los hechos ocurrieron en la avenida de Anaga, lugar en el que los agentes detectaron el ciclomotor que circulaba con tres ocupantes. Sin embargo, al identificarlos comprobaron con sorpresa que el viajero del medio, que también llevaba casco, era una cabra. Por ese motivo, les solicitaron la documentación del vehículo para formular denuncia por una infracción grave a la Ley de Seguridad Vial.
Sin embargo, carecían de la documentación del vehículo, de licencia para conducirlo y del seguro obligatorio. No se les impuso sanción por conducir sin casco, ya que los tres lo llevaban puesto. El ciclomotor fue retirado a los depósitos municipales”.

Vale que no sea el mejor ejemplo para defender el oficio, pero son malos tiempos para el mensajero. Los que lo han vendido a los políticos como si fuera el producto de un super, ahora quieren cargárselo. Puestos a elegir, prefiero escribir de esta última cabra…

PD: En apoyo a los compañeros de El Correo de Andalucía, para que puedan seguir escribiendo de lo que ellos consideren importante.

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5 Respuestas a “Un oficio para cabras

  1. Regálanos un serial de tus encuentros con gente ‘importante’, cabra montesa..

  2. Hermano, gracias por el apoyo y ánimo con los “personajes importantes”… Está claro que tenemos atrofiado el concepto de noticia si tanto espacio le damos a semejantes especímenes. Que vivan las historias, que vivan los medios que apuestan por contarle a la gente lo que le pasa a la gente, y no lo que a alguno le pasa por la cabeza o lo que quieren que contemos estos enchaquetados. Una suerte tenerte cerca en el camino, mientras cambian las tornas y damos el golpe de mano.

  3. Ya lo ha comentado casi todo Herblay. Yo sólo añado, que sin ser del oficio, admiro tu franqueza y tu falta de dobleces. En estos tiempos hace falta peña como tú que siga opinando sin morderse la lengua y sin bailar al ritmo de los “personajes importantes”.

  4. Gracias, Chines…, por amenizarme este estudio de tortura. Un abrazo, ¡campeón!

  5. DEBUT & CIERRE

    Lunes un poco antes del mediodía. Cojo el 5 para ir a una rueda de prensa del PP. Voy tarde, pero aunque fuera temprano también cogería el autobús porque ya he hecho bastante ejercicio con levantarme. Cuando llega me voy a los asientos del fondo, igual que en el colegio, y como en el colegio también aquí se sientan los mismos en las últimas filas. Hay un majarón largando contra todo. Por su verborrea deduzco que tiene eso que algunos llaman una “profunda vida interior” y que es dueño de un aliento forjado a base de tempraneros lingotazos de Anís del Mono o –en su versión más autonómica- La Castellana. Además, dentro del autobús, el nota ve cosas los demás no veremos jamás, como si Roy Baty se hubiera instalado en un piso realquilado del Parque Amate y regresara a él después de unas correrías más cercanas a la Puerta de Carmona que a la de Tannhäuser. Y ahí sigue el tipo, colocándome su distópica visión del mundo en pleno cogote, tiñéndome el pelo a base de vahídos. Precioso (y cómico): para después de las vacaciones seremos un albino y un pelirrojo en la sección. Se me ocurre invitarlo por la cara a la rueda de prensa del PP. Echará a Sanz del atril y rajará de lo lindo, no sin antes encargar a un propio que se acerque a algún bar a por un sol&sombra y “lo quieran estos mierdas [señalando insolente a plumillas y cámaras], paga el partido”. Su intervención no admitirá preguntas, claro. Que si las cajas, que si los impuestos, que si los excesivos gastos electorales, que si las encuestas cojonudas para el PP, que si las empresas públicas manirrotas… Un Nexus 6, por muy castizo que sea, no soporta eso. Después me lo llevaré al periódico para que escriba un editorial (obligatorio para todo el Grupo, por supuesto, que no me venga Almería con que tiene uno “muy interesante” sobre la descomunal talla que están adquiriendo los pepinos de invernadero). El fino analista –al que previamente habré surtido de copazo y farias para alimentar su inspiración- llamará la atención de Griñán, que encargará raudo la compra de sus obras completas; Arenas las fotocopiará y las grapará bien y las enarbolará en algún pleno al grito de “¡Ya lo avisó el articulista!” ¿Y Valderas? ¿Qué hará Valderas? ¿Y Chamizo? ¿Y Navas (el del Tribunal de Cuentas, cojones, no el que regatea y centra y nadie remata)? ¿Y Méndez de Lugo? ¿Y Cano Bueso? ¿Y el gachó del Consejo Audiovisual que no recuerdo ahora cómo se llama? ¿Y Medel, al que algunos llaman Braulio? ¿Y Pulido, al que casi nadie llama Antonio? ¿Y Mar Cambrollé, pedirá carne o pescado? ¿Y Del Nido? ¿Y Lopera? ¿Y Távora? ¿Y Vázquez Consuegra? Uf, tío, no sé qué harán todos estos “personajes importantes”. Qué cansancio. Bastante he tenido esta mañana con subirme al 5 para ir a la rueda de prensa del PP.
    N.B.- Antoñito, hijo, por lo que más quieras, no libres más lunes. Te lo suplico. Te los pago de mi bolsillo. Mira a lo que me has llevado.
    De Tujefe, que tanto te quiere, te admira y te respeta (pero sin mariconeos, ojo; hasta ahí podíamos llegar, que la gente es muy mala).
    Que vaya bien el marrón de julio y unas vacaciones aún mejores.

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